¡¡¡FELIZ VERANO!!! ...un código QR, dos deseos y cuatro propuestas.

   Vacaciones. Tiempo de descanso, de disfrute, de seguir creciendo... Ideas que nos interesaba transmitir detrás del clásico“Feliz Verano” que escribimos a mano en el boletín de calificaciones. Por eso, este curso, nos animamos a dejar esas ideas plasmadas en un texto en formato digital y, acompañando a la frase manuscrita del boletín, adjuntar un enlace en forma de código QR (ver al final de esta entrada) para que ellos pudiesen leerlo al llegar a casa... Comparto la idea, el texto, el enlace y el código...


¡¡FELIZ VERANO!!

    Hala! ya la solté. Ahí te va la frase más redicha del último día de cole. La repito por enésima vez y me entra el vértigo propio del que pronuncia frases escupidas por inercia, vacías de contenido o del que teme parecer irónico si es que llevas alguna materia para septiembre. Así que he decidido pararme un par de minutos para aclarar (aclararte y aclararme) que es lo que quiero transfundir con esas dos sencillas palabras: “feliz” y “verano”. Y las voy a separar porque, creo, tienen vida propia.

“FELIZ...
Del lat. felix, -īcis. 1. adj. Que tiene felicidad (estado de grata satisfacción espiritual y física).

    Un "estado de grata satisfacción espiritual y física", un ser feliz que siento que se apoya sobre dos  placeres:

 - el primero tiene que ver con el arte de saborear cada instante que vivas, sin tener la cabeza puesta en otro lugar, en una preocupación o en juzgar a los demás. Si estás leyendo un libro, sumérgete en él; si estás con los amigos o con tu familia, disfruta de ellos y ríe con ellos; si estás delante de una puesta de sol, admírala; si estás viendo un partido del mundial, vívelo... Saboréalo sin que nada ni nadie te saque de ese instante único... Esa es mi primera “feliz” invitación (aunque lo cierto es que igual es más para adultos -¿estoy pensando en mi?-). Quizás necesito que tú me des unas lecciones sobre disfrutar del momento.

 - el segundo tiene que ver con el desinteresado arte de darse a los demás, echar una mano, estar para el otro. Creo que lo atractivo de las vacaciones, y del tiempo libre en general, no está solamente en el dulce placer de no hacer nada o en hacer ‘lo que me dé la gana’. Hay otro placer más grande aún: poder dedicarle tu tiempo a otros. Especialmente a los que más te necesitan. Estate atento a tu alrededor para poder aportar tu granito de arena a la “felicidad” del que tienes cerca. Ahí queda mi segunda “feliz” invitación.

...VERANO”
Del lat. vulg. veranum [tempus]. 1. m. Estación del año que, astronómicamente, comienza en el solsticio del mismo nombre y termina en el equinoccio de otoño.

    Han pasado otras tres estaciones durante el curso y parece que son, en ellas, en las que tenemos que poner toda la carne en el asador para aprender, para aprobar, para crecer... Me niego a pensar que el aprendizaje se produce únicamente en días lectivos. Miro atrás en mi vida y descubro que muchos de mis saberes y ‘aprenderes’ han sido estivales y no invernales. Vamos, que he aprendido más en verano que en invierno e incluso lo he disfrutado más. Así que, este verano, goza de aprender lo qué quieras, dónde quieras, cuándo quieras y cómo quieras. Porque el verano nos da para eso y mucho más. El invierno (y el colegio) me parece que no tanto, ¿no crees? Y aunque tú eliges, me permito terminar, si no te importa, con alguna sencilla propuesta:

...un verano para descubrir un instrumento musical, para empezar un deporte, para llevarte un libro de papiroflexia a tu aldea (y unos folios, claro)...
...un verano para apuntarte de voluntario de una actividad para niños pequeños, para ayudar en las fiestas del pueblo o para irte con tus abuelos a la playa y que te cuenten historias de cuando eran jóvenes...
...un verano para hacer el cubo de Rubik (o similar) en el menor tiempo posible, para acabar un puzzle de 3000 piezas, para abrir un aparato con la intención de arreglarlo...
...un verano para leerte una revista de viajes o historia, para descargarte una app sobre pájaros y reconocer los que ves, para aprenderte las principales constelaciones y descubrirlas en directo sobre el cielo nocturno...

...un verano para... para... para... ¡Qué pares!... que ya está claro. Pues eso, nada más y nada menos. Que ahora ya sabrás lo que te quiero decir cuando escuches de mi boca...

#Chapeau... evaluando la tutoría desde 6 puntos de vista

  Final de curso. Momento de mirar atrás. Recordar. Revisar lo que hemos hecho. Valorar objetivos. Analizar sensaciones. Ser críticos y a la vez celebrar esfuerzos y éxitos. Imaginar novedades, cambios. Ponernos nota... Revisión que pasa sin duda por recoger opiniones y sensaciones de nuestras alumnas y alumnos.

   En este último post quiero compartir la actividad para evaluar las sesiones de tutoría de grupo que hemos llevado a cabo con nuestros alumnos de 3ºESO. Evaluación que pretende ir un poco más allá del simple me ha gustado o no... Hemos llamado a la sesión Chapeau... la tutoría desde 6 puntos de vista y está inspirada en la técnica de los seis sombreros para pensar de Edward Bono 

Este es el desarrollo de la actividad:

   En una breve introducción les presentamos lo que vamos hacer durante esta sesión de evaluación de las sesiones de tutoría de grupo. Es importante motivar y decir que lo llevaremos a cabo de una forma diferente. Les recordamos que, en muchas ocasiones, nos dejamos llevar por la emoción para valorar las cosas: “estuvo genial, moló mucho” o “no me gustó, fue un rollo”… Eso es importante, pero una buena evaluación necesita un análisis más profundo y aportaciones desde diferentes ópticas. En este caso les invitaremos a evaluar desde seis puntos de vista...

    Nos ponemos en equipo y elaboramos seis sombreros de papel para todo el grupo (se pueden hacer con hojas de periódico) a los que le pegaremos un círculo visible en el centro que pintaremos de seis colores diferentes: blanco, amarillo, rojo, negro, verde y azul.

    
    Al terminar, les explicamos que vamos a establecer turnos de opinión en los que los equipos deben hablar desde el punto de vista que cada uno de los sombreros indica. Serán turnos de 5' minutos guiados por color en los que intercambiaremos ideas y opiniones que se irán anotando directamente sobre el sombrero de forma concisa. Entre sombrero y sombrero, entre color y color, haremos una pausa de 2' para poner en común con el gran grupo una o dos de esas opiniones.

 Estas son las ópticas a tener en cuenta en cada turno:

BLANCO: Aportaremos datos objetivos. Por ejemplo: ¿qué tutorías hemos hecho?, ¿cuándo?, ¿cuales fueron las temáticas?... Es decir solo información, sin valoración. Para ayudar a recordar estos datos, que serán sobre los que opinarán después, hemos preparado una pequeña encuesta online, diseñada con Mentimeter, en el que responderán con sus móviles a la pregunta: "¿qué sesiones de tutorías recuerdas?" y cuyas respuestas quedarán proyectadas en la PDI del aula en forma de nube de etiquetas y que servirá de ayuda a las siguientes valoraciones.


ROJO: Opinaremos sobre las dinámicas de tutoría desde las emociones. Aquí sí cabe un "me ha gustado", un "me sentía cómodo", "eran aburridas", "me han sorprendido"... Sólo emociones, sentimientos que hayan generado en nosotros estas sesiones... Las anotamos sobre el sombrero y escogemos una o dos para compartir a viva voz con el gran grupo.

NEGRO: La voz de la crítica. Contaremos cosas que creemos que no han estado o no han salido bien, errores cometidos... Las anotamos sobre el sombrero y escogemos una o dos para compartir a viva voz con el gran grupo.

AMARILLO: La lógica positiva. Aportaremos ideas y opiniones enfocadas a todo lo que creemos que ha estado bien, que nos ha motivado... Las anotamos sobre el sombrero y escogemos una o dos para compartir a viva voz con el gran grupo.

VERDE: La creatividad. Será el momento de dar alternativas, dar ideas, sugerencias o hacer propuestas para mejorar o cambiar las sesiones... Las anotamos sobre el sombrero y escogemos una o dos para compartir a viva voz con el gran grupo.

AZUL: Hablamos desde la visión global. En este caso, permitiéndonos una licencia con la idea original, les pedimos que den una nota final a las sesiones de tutoría... Esa calificación final se apuntará sobre el sombrero.

    Para finalizar y de forma individual se les invita a pensar "qué les ha aportado a ellos personalmente las sesiones de tutoría de este curso". Para ello hemos habilitado otro enlace a otra pregunta en Mentimeter que contestarán con su móvil en forma de “frase corta”. Obtendremos todas las aportaciones en otra nube de etiquetas. Ambas nubes de etiquetas, la del principio de la sesión y esta, junto con los sombreros de los equipos se pueden incorporar a las paredes del aula como portfolio de la tutoría.